En el 2020 le conté a mi nieto la historia de Jonas y la ballena, la historia quedó completamente desvirtuada cuando él, mi nieto, me explicó con un lujo de detalles que no soy capaz de reproducir, sobre las cámaras en que está dividido el estómago de la ballena y su proceso digestivo. Está llegando ese momento en que los nietos son como 2 estratos intelectuales más que uno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario