viernes, 21 de octubre de 2022

CUANDO EL ALUMNO SUPERA A LA MAESTRA

 En el 2020 le conté a mi nieto la historia de Jonas y la ballena, la historia quedó completamente desvirtuada cuando él, mi nieto, me explicó con un lujo de detalles que no soy capaz de reproducir, sobre las cámaras en que está dividido el estómago de la ballena y su proceso digestivo. Está llegando ese momento en que los nietos son como 2 estratos intelectuales más que uno.



miércoles, 5 de octubre de 2022

EL CAMBIO.

 Los mejores días de mi vida en éste momento empiezan con una caminata acompañada de mi nieto Thomas de 10 años de edad. A él como a mí le encanta el mar y todo lo que implica un paseo por la playa. Enlaza mi cintura con su brazo derecho y así se va conmigo conversando de temas que suelen ser muy interesantes pues él tiene mucha inquietud por la ciencia e investiga mucho por su cuenta. De pronto se detiene, se aparta de mí y se queda parado mirando el mar en un ritual de contemplación que me produce mucho deleite, cuando regresa viene con algo nuevo que ha  descubrierto, una nueva apreciación del color, de alguna forma en particular  o de alguna ave que vuela en ese momento. Disfruto de su compañía procurando no apegarne a que el futuro sea igual, pues soy consciente que el cambio es inevitable. Me gusta pensar que la seguridad no es estar sujeto a algo o a alguien sino asegurarse un lugar en el movimiento y el cambio



lunes, 3 de octubre de 2022

EL MUNDO ANTES Y AHORA

 Lo que recuerdo con más alegría de mi niñez era que el mundo me parecía tan grande que no cabía en mi imaginación. Los adultos eran enormes y más "sabiondos" que yo. Ellos eran dueños de los misterios religiosos más inconcebibles para mí, sabían lo que era mejor para nosotros aunque no tuvieran idea que era lo mejor para ellos. Yo tenía una ambición infinita de conocimiento, y eso hacía fácil caminar en medio de la adversidad, todo valía la pena mientras estuviera ese mundo de acertijos esperándome en alguna parte.

Escucho a mis nietos y ellos tienen ya el conocimiento que yo tuve a los 25 años. Es más, tienen información que yo adquiero a través de ellos, y  ese saber tanto les da una sensación de  superioridad de la que nunca disfruté a su edad. Tienen el mundo en sus manos, literalmente. Me pregunto ¿qué más les queda por descubrir? Y respondo,  el dolor y el sufrimiento, el mismo que yo viví a la edad de ellos. No sé si la resiliencia sea igual de fácil desarrollarla en la edad  adulta, pero a ellos les tocará hacerlo.