A mi hija le preocupa el mal apetito que tiene Thomas. En realidad él sólo quiere golosinas o alimentos que le resultan placenteros al paladar. Dicen que es una etapa en la vida de todo niño, sólo que en el caso de Thomas esa etapa ya lleva como tres años.
Para Thomas los alimentos son un juego más, lleva tiempo obsesionado por el BOBA unas bolitas de tapioca que se le echan al té. Lo llevé hace unos meses a un lugar donde lo vendían y Samantha y yo nos solidarizamos con él y lo probamos, pero no nos gustó.Luego tuvo la idea de que quería comprar la tapioca cruda y prepararla y ayer que se quedó en mi casa, lo hizo. Disfrutó mucho el proceso se cocción y preparación, pero me temo que no disfrutó tanto consumir el té. Ese es él y su madre no lo ha comprendido aún.

No hay comentarios:
Publicar un comentario